miércoles, 31 de mayo de 2006

Un cumpleaños

En el tiempo que he pasado sumido en mi habitual decrepitud primaveral, se me pasó una fecha en el calendario: el 30 de abril. Ese día del mes de las mil lluvias del año 2005, creé este espacio frío y caótico en el que vuelco de vez en cuando mis particularmente intrascendentes paranoias. Reconozco que la frecuencia con la que actualizo este sitio es francamente mejorable. Todo en esta vida lo es: se puede amar más a alguien, podemos ser más simpáticos con la gente, podríamos sonreír más, ser menos tacaños, compartir con la gente y el mundo...

Algunos de estos absurdos propósitos son más bien poco prácticos, pero como somos dueños de nuestras propias vidas, podemos invertir nuestro tiempo en ellos. Sin duda, haríamos de este mundo un lugar mejor para nosotros y para las generaciones futuras.

Dejando a un lado estas reflexiones de hondo calado humano, me gustaría analizar la trayectoria de El Caos en Frío. Mis lectores se acordarán de cómo era este sitio hasta hace unos meses. Elegí la plantilla mínima black. Me pareció que encajaría bien con el estilo que pensaba darle a mi producción de perlas caóticas (expresión acuñada y patentada por Antonio Jarreta Blasco). Más adelante, cada vez que accedía al blog para releer mis textos, terminaba con un dolor de cabeza bastante persistente. Al principio, lo achaqué a que mis escritos iban de mal en peor. Luego caí en la cuenta de que la plantilla que escogí era la causante del problema. En vista de lo cual, tomé la drástica decisión de cambiar de plantilla y adoptar la que uso actualmente. Y, no hay mal que por bien no venga: esta apariencia, en la que priman el blanco y el gris, resulta fría y aséptica, justo las cualidades que buscaba imprimir en mi rincón de la blogosfera.

Y, pocas cosas más habré modificado desde que abrí el Caos en frío. La lista de enlaces recomendados me costó bastante estructurarla y me siento bastante orgulloso de cómo ha quedado. ¡Ah! Y hace bien poco, creé una cuenta en flickr para subir las imágenes de esta bitácora. Espero subir fotografías "made in me" algún día.

Por ahora, esto es todo. ¡Gracias por estar ahí!

viernes, 12 de mayo de 2006

Va de introspección

Siempre he sentido verdadera devoción por la palabra escrita. De adolescente solía fantasear con la idea de dedicarme a crear historias, a contarlas para otras personas y que éstas las devorasen con avidez. Luego, la gente se harta de ti y dejan de escucharte o prestarte atención. Es el tiempo, que termina por colocarte en el lugar que te corresponde en función de la relación " talento real / tu personalidad " .

Abundando en esta interesante cuestión, ¿cuántos de vosotros de niños queríais ser médicos o abogados y ahora trabajáis en cosas que nada tienen que ver con aquellas lejanas y casi olvidadas ambiciones profesionales? O, ¿cuántos de vosotros estudiastéis no-sé-qué licenciatura y ahora os dedicáis a algo completamente diferente? Yo de mayor quería ser astrónomo, profesor o escritor. En estos momentos, diez años después, mi trabajo nada tiene que ver aquellas ambiciosas previsiones.

No me malinterpretéis. Trabajo en algo que me gusta y me apasiona. Pero, cada cierto tiempo, suele recordar aquellos tiempos ingenuos en los que todo parecía fácil y previsible. Mi mundo se reducía a las chicas, el instituto, mis amigos, la televisión, y poco más. Fueron buenos tiempos. Afortunadamente ya pasaron y no volverán. ¡Cuánto me alegro de ello!