viernes, 16 de noviembre de 2007

Reflexiones en la fría noche

En la tarde de ayer, los termómetros marcaban 2º de temperatura en Vitoria. El cielo estaba completamente despejado y eso invita al disparate. Según regresaba a casa, dejaba atrás a una Luna creciente y el hongo luminoso provocado por la contaminación lumínica de Gasteiz. A medio camino de regreso a casa, decidí pararme en el arcén y apagar las luces. A pesar del frío, salí de mi vehículo y alcé la vista al cielo. En un minuto, mis ojos se adaptaron a la oscuridad lo suficiente como para observar el Camino de Santiago.

¡Había olvidado cómo es la Vía Láctea! ¿Cuántos años habrán pasado desde la última vez que la vi?

A las 20:00 h de ayer, se convocó otro apagón de cinco para ahorrar energía y llamar la atención sobre el cambio climático. Ignoró qué respuesta hubo a la convocatoria, pero sí sé lo mucho que queda por hacer.

Anexo (20-11-2007):

Parece que el apagón no fue tan popular como el anterior. ¡Una pena!