lunes, 17 de marzo de 2008

Lo he vendido

Cuando hace dos años llegaste a casa, pensé que contigo recuperaría una parte de mí que el tiempo y la amargura habían borrado de mi espacio cotidiano. Al principio, todo fueron ilusiones puesto que me veía capaz de sacarte todo el partido posible.

Sin embargo, las noches propicias iban y venían. Y, tú y yo, inamovibles. Las ganas de sacarte a pasear se extinguieron según encontré otras aficiones más exigentes con mi tiempo que tú. Preguntarme el porqué de mi proceder me obligó a aceptar la realidad: a pesar de mi empeño inicial, había fracasado. Quizá no fuera el momento más adecuado o, tal vez, me equivoqué al elegirte. No volveré a equivocarme.

Te alejas de mí y yo me alegro al comprender que por fin soy libre para actuar.

4 comentarios:

Actor secundario Bob dijo...

Espero que no sea un perro...

Ikari dijo...

No, no era un perro. Si así fuera, hubiera sido más malo aún ;) Piensa en ello cuando un rastrillo te golpee la jeta ^_^

FabricalDreams dijo...

Menos mal, pensé también que era un perro....

Ikari dijo...

Mal pensaos, que sois unos malpensaos. En la vida, los objetos inanimados también son importantes. Elegir correctamente nos delata como personas.