lunes, 10 de marzo de 2008

Taciturno

La tristeza lo embargaba hasta asfixiar su espíritu. Callaba esa clase de secretos que hacen daño a quien más se quiere.

Cuando el peso de sus pecados se hacía insoportable, tomaba el primer avión y huía.

Escapar para tomar aire y continuar respirando.

2 comentarios:

FabricalDreams dijo...

De sus pecados o de sus responsabilidades...me han encantado estas 4 lineas nen ;-)

Ikari dijo...

Me alegro que te haya gustado.