lunes, 5 de mayo de 2008

Correcciones

Corrijo errores. Ése es mi trabajo. Las razones por las cuales terminé dedicando mi tiempo a semejante tarea me son ocultadas sistemáticamente. No es una conspiración en la sombra o un timo de bajo nivel. Tampoco vivo en un sueño ni disfruto de falsos recuerdos implantados. No obstante, realizo correcciones a diario porque en mi interior algo me impulsa a señalar errores ajenos. Si conociera las razones ocultas que explican la raíz de mi comportamiento, pondría remedio a mis desvaríos.

Mi trabajo, poco a poco, invade mi vida privada hasta emponzoñar mis ratos de asueto. Hace tiempo, quise ponerle remedio. Visité a cuantos terapeutas encontré en la guía telefónica. El último me acusó de ser un perfeccionista extremo-compulsivo. ¡Menuda novedad! ¡Para escuchar obviedades, enciendo el televisor y apago el cerebro!

Ummm.... He llegado a mi límite personal. No puedo pasarme las 24 horas del día solucionando los errores de los demás. Ya ni siquiera soy capaz de dormir, puesto que en mis sueños me desespero intentando subsanar las incoherencias inherentes a la fase REM. Quizá haya llegado la hora de hacer un cambio. En estos tiempos que corren, debería de ir pensando en cambiar de aires. Elegir un bonito rascacielos y arrojarme desde la azotea. Quizá, mientras me vaya acercando al suelo, ya no me importen tanto las imperfecciones del adoquinado. Cuando lo alcance, creo que por fin descansaré en paz.

6 comentarios:

FabricalDreams dijo...

Una cosa solo debo apuntar, Genial! M ha gustado noi, te vas superando ;-)

PD: Lo de la tele, obviedades no escucharía, todo lo contrario ^^U

Ikari dijo...

¡Gracias por tus comentarios, Fabri! En cuanto a lo de la tele, quería que sonara más irónico pero me he quedado corto. Parece que voy saliendo del bloqueo... o algo.

imaginationland dijo...

Leyendo tu entrada me he acordado del anuncio de la cerveza esa sin alcohol donde el prota cuenta calorias. Él para desconectar toma la 0'0.

Supongo que deberías encontrar eso que te haga evadirte; pero por favor, no elijas la tele.

Ikari dijo...

El personaje debería encontrar una válvula de escape para su comportamiento compulsivo. La tele, desde luego, no es la solución para nada por mucho que algunos la utilicen como niñera. No quiero ni pensarlo...
¡Gracias por pasarte por aquí, imaginationland!

exploding man dijo...

A mí también me "diagnosticaron" esa patología. A veces es jodido, porque en vez de disfrutar de tu 99% de éxito, te quedas pensando en el 1% que se quedó por el camino. La vida es muy puta, y aprender a disfrutar es más difícil de lo que parece.

Que tengamos suerte.

Ikari dijo...

Para el protagonista de esta historia, es lo que hay.