domingo, 23 de agosto de 2009

Paseando por la interacción

En el fondo - fondo soy un romántico incurable. Disfruto mucho con los finales felices o con las amargas despedidas. Las tardes de lluvia melancolizan mi carácter y las tardes de sol me invitan a caminar por las sendas que abren mi voluntad y la benevolencia de las extrañas.

Unas veces, mis zancadas me dejan al borde del contacto. Otras, me incomodan. Y, no pocas veces, mis pasos agrandan los abismos que surgen entre el resto del mundo y mi persona.

Sin embargo, en ciertas ocasiones echo de menos esa interacción con el mundo. Cuando eso ocurre, veo esa película. La primera vez que la vi, me sorprendió agradablemente esa extraña vuelta de tuerca a nuestra vieja historia. La verdad: hace que me reconcilie con el mundo y sueñe con volver a cuando todo era mucho más claro, cuando todo era blanco o negro, cuando jugábamos con la comida o cuando la gélida nieve no me provocaba dolores por todo el cuerpo.

Sí. ¡Qué sencillo era el mundo!

2 comentarios:

FabricalDreams dijo...

La vejez...que hace que venga el reuma y esas cosas no? :P

Me ha gustado esta vez...buen tono!

Ikari dijo...

¡Muchas gracias! Y, poco a poco.