jueves, 25 de febrero de 2010

Comunicado Urgente RED SOS

Red SOStenible publica esto en su web para espanto de muchos entre los que me incluyo:

25-2-2010

Deriva extremista de la Presidencia española hacia el control de Internet

Ley de Economia Sostenible, rien ne va plus.

La Disposicion Final Primera de la LES nos está negando el futuro.

Red SOStenible y La Quadrature du Net denuncian como ayer la presidencia europea española ha dirigido al consejo de la Unión Europea un documento en el que se equiparan a la brocha gorda la pedofilía, la propaganda fundamentalista y xenófoba y la vulneración de la propiedad intelectual.

El documento ha provocado indignación dentro del Consejo por su claro cariz propagandista y por el evidente intento de justificar a nivel europeo, a través de la burda criminalización, las operaciones de apoyo incondicional a los lobbies de la industria cultural que España quiere llevar a cabo dentro de su territorio a través de la DF1 de la LES.

Mientras ayer la ministra de cultura Ángeles González Sinde dejaba caer que "no hay novedades", indicando asi como ya no hay intencion por parte del gobierno de revisar la redacción de la DF1, Presidencia enviaba al Consejo este documento que, con tonos apocalípicos, habla textualmente de Internet como de un "instrumento de retroceso social" y acaba pidiendo directamente a los países si pueden boquear paginas de Internet.

Según manifiesta el letrado barcelonés Josep Jover, autor de la vía prejudicial europea en tema del Canon Digital y que el próximo día 4 de Marzo llevará al Tribunal de Luxemburgo el caso SGAE/TRAXTORE, "en toda Europa se cuestionan las formas y modos, fuera de toda racionalidad, que se han querido imponer por el gobierno y las entidades de gestión españoles". Tanto es así que, en un acto nada usual, el propio Tribunal Europeo ha ordenado suspender motu proprio todo procedimiento sobre canon digital.

España ya vivió la Inquisición una vez: oscurantismo y vasallaje

La disposición final primera de la LES nos está negando el futuro.

En los últimos meses, la sociedad civil española, en una masiva prueba de madurez y de inteligencia democrática ha estado trabajando sin cesar para ofrecer al gobierno soluciones y una salida consensuada para fomentar un Internet ético y beneficioso para todos (véase Manifesto y Red SOStenible).

Frente a la grave situación en la que se encuentra el país, vemos con asombro como el gobierno, tras un primer loable esfuerzo de apertura con la primera modficación de la DF1 de la LES, ahora, presa del pánico, repliega hacia los viejos sistemas conocidos e ineficaces de apoyo a las multinacionales mas inmovilistas, devastando las posibilidades de recuperación que ofrecería potenciar de forma inteligente las nuevas opciones ofrecidas por el desarrollo digital e Internet.

Cuando, entre 2006 y 2008, la ciudadania denunciaba masivamente la burbuja inmobiliaria, el gobierno hizo oídos sordos en favor de los lobbies de la construcción. De ahí esta crisis anunciada.

Ahora el respeto y la comprension de las opciones que ofrece Internet como instrumento de progreso social son la salida de la crisis.

El gobierno hacen oídos sordos en favor de los lobbies de la industria cultural.

Además, esta situación latente está precipitada por la invasiva presión por parte de los lobbies privados de la industria de EEUU (la Alianza Internacional de la Propiedad Intelectual (IIPA que agrupa a Association of American Publishers (AAP), Business Software Alliance (BSA), Entertainment Software Association (ESA), Independent Film & Television Alliance (IFTA), Motion Picture Association of America (MPAA), National Music Publishers’ Association (NMPA) y la Recording Industry Association of America (RIAA) )a través de su recientemente publicado Special 301 Report, un informe que estigmatiza como “pirata” a toda la sociedad española.

Este informe, con un tono paternalista y poco respetuoso de las leyes que riguen nuestro país, como si de una colonia se tratara, indica el camino a seguir: textualmente da la LES por descontada afirmando que es un primer paso y apremia a hacer más.

La actitud de vasallaje del gobierno es particularmente grave por los siguientes motivos:

  • Como refleja de forma muy exhaustiva y documentada un informe de la prestigiosa organización Consumer International, la política estadounidense en este sentido mantiene una doble moral: el rigor que exigen a sus “aliados” no es el mismo que practican en su propio país, ya que la aplicación del “fair use”, vigente en su legislación, permite muchas más excepciones al “copyright” de las que permiten las legislaciones europeas con, por ejemplo, el derecho a copia privada y otros derechos.
  • La industria del entretenimiento made in USA hizo presión a favor del informe 301 para defender su mercado. Pero los intereses de la industria cultural española son justamente que cese el monopolio de la industria americana y que se equilibren las cuotas de mercado.
  • Como queda claro por los recientes acontecimientos, España y Europa no son los interlocutores de EEUU para la recuperación económica, son solo vasallos, mercados. La mirada de EEUU está en Asia.

Ceder a las presiones de los lobbies para complacer a EEUU es sencillamente un suicidio. España, cuya legislación en este momento es la más avanzada de occidente cuanto a posibilidades de desarrollo hacia nuevas formas de copyright, pierde la posiblidad histórica de liderar la transformación europea hacia una nueva economía basada en las opciones del nuevo desarrollo digital y de Internet.

Otros países con más inteligencia en la recuperación como Brasil o Islandia ya lo están haciendo.

La Disposición Final Primera de la LES nos está negando el futuro.

Derechos fundamentales: Derecho a un progreso económico beneficioso para todos y no sólo para multinacionales y lobbies

"Se considera que solamente el "autor", a saber, el creador, ya sea hombre o mujer, como individuo o como grupo de personas, de producciones científicas, literarias o artísticas(...), pueden ser los beneficiarios de la protección de los "intereses materiales" (Art. 15, párrafo 1 (c),). Bajo los regímenes de protección de los tratados internacionales existentes, las personas jurídicas también están incluidas entre los ostentadores de derechos de propiedad intelectual. Sin embargo, como se puede ver arriba, sus derechos, al ser de diferente naturaleza, no pueden protegerse al nivel de los derechos humanos".
Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU [GE.06-40060 (E) 020206)

Es inminente la presentación del informe preliminar de la subcomisión parlamentaria consultiva con respecto a Propiedad Intelectual.

En el redactado en discusión vemos con preocupación como no se dirime la ambigüedad promovida por ciertos sectores de tratar la propiedad intelectual equiparándola con los derechos fundamentales de los ciudadanos.

Confiamos en el debate que se está llevando a cabo dentro de de la subcomisión, una comisión que representa el espectro del parlamento, para que refleje cuanto está siendo manifestado por parte de la ciudadanía, la Fiscalía, la Comisión Nacional de Competencia, el Supervisor Europeo para la Protección de los Datos e incluso de la ONU entre otros, cuando dicen que la justa y necesaria defensa de los legítimos derechos de los autores puede ser llevada a cabo sin socavar los derechos fundamental.

Confiamos en que los partidos sepan reconducir la problemática hacia un desarrollo beneficioso económica, social y culturalmente para todos dentro del marco de los nuevos retos de la era digital.

En este sentido la ciudadanía está poniendo marcha varias iniciativas.

Red SOStenible reitera que es necesario escuchar a la sociedad civil. La sociedad civil de la era digital tiene los instrumentos para que sus votos no sean desperdiciados y desea una relación con sus diputados de colaboración constante, no cada 4 años.

La ciudadanía digital tiene memoria.

Y es capaz de demostrarlo.

red-sostenible.net

sábado, 20 de febrero de 2010

Pedrada

Llevaba mucho tiempo allí, cubierta de polvo o de barro en función de la estación del año. Más de un gilipollas le había dado alguna patada y había perdido la cuenta de las veces que algún niñato de mierda la había lanzado para que algún cánido maleducado la atrapara. Desplazamientos sin importancia pero molestos al fin y al cabo. Y, menos mal que ningún desaprensivo la había arrojado todavía al río. ¡No os hacéis una idea de lo que cuesta salir de uno de esos! ¡Además, el agua moja y está húmeda! ¡Y, eso acelera la erosión un huevo!

Llevaba meses en el mismo camino, si bien había ocupado distintas posiciones en relación a la misma referencia geográfica. Entonces, cuando creía que por fin podría iniciar el milenario camino de vuelta a Casa, una niña de poco más de seis años la recogió del suelo. Aprovechó su cambio de perspectiva para estudiar a fondo el entorno. A metro y poco más de altura, distinguió el camino polvoriento poblado de multitud de guijarros porosos y otros cantos rodados muertos que bordeaba un minúsculo grupito de pinos de repoblación. Ése había sido su lugar en el mundo hasta eras recientes. Mientras la niña la estudiaba a fondo, la Piedra miró al Norte y detectó lo que parecía una barriada de chalets adosados. A pesar de la distancia, le pareció reconocer a una de sus Hermanas en la lejanía, atrapada en la fachada de una ostentosa vivienda bifamiliar. El Este y el Oeste no le decían nada. ¿Al Sur tal vez?

Enfrascada como estaba en orientarse para volver a Casa, tardó en percatarse de un nuevo cambio en su posición relativa. La niña había empezado a moverse otra vez para alcanzar a sus compañeros. El marco de referencia de la Piedra cambiaba otra vez. ¡Vale! Todos nos movemos: la Tierra gira, el Sol y todos los planetas y cometas se mueven por la Vía Láctea y ésta se expande junto con el Universo mismo. Las piedras saben de estas cosas, al fin y al cabo llevan aquí mucho más tiempo que nosotros los humanos y saben distinguir entre "grandes movimientos" y "movimientos finos".

Al parecer, este especimen humano disfrutaba de una excursión en compañía de otros ruidosos especímenes de edades similares y algún humano semi-adulto. Parecía muy contenta de haberla encontrado y se la mostró orgullosa a todos sus compañeros. Uno de ellos, el muy desgraciado, se la quitó de las manos y la lanzó lo más lejos que pudo. A pesar del efecto Doppler, la Piedra pudo escuchar con nitidez el llanto de la criatura por la reciente pérdida.

Un nuevo viaje comienza. ¿Adónde caería esta vez?

Casi al final de aquella trayectoria parabólica de libro impactó contra una superficie transparente. La atravesó sin mucho esfuerzo y abundante estruendo. Sin duda, ese crío tenía un buen brazo - se dijo hastiada.

Un tanto desorientada aún, estudió la cuenca de impacto mientras adoptaba lentamente su posición de defensa. Se encontraba en una construcción artificial humana muy luminosa de amplias dimensiones. A su alrededor multitud de fragmentos de algo que le recordaba a la arena cristalizada y un poco más lejos una pareja de humanos practicaba el sexo rodeada por un buen montón de humanos más. ¿Es que no se cansan nunca? - se dijo a sí misma la Piedra.

El ruido sobresaltó a todos, menos a los que hacían ejercicio (una concentración digna de alabanza). Uno de los que estaban mirando la recogió del suelo, miró la Piedra un poco y volvió a su posición relativa anterior. Se la enseñó a uno de sus congéneres y éste le apuntó con un objeto ligero con partes móviles con una fuente de luz intensa acodada. Se rieron un rato hasta que la conmoción por el suceso hubo cesado. El tipo que había recogido la Piedra se la guardó en uno de los muchos bolsillos de su pantalón y continuó mirando embobado aquella escena.

Las piedras pueden vivir para siempre. No tienen nociones de conceptos tan humanos como el cielo o el infierno. No obstante, cuando terminó de volver en sí y tras ajustar su visión para ver a través de la tela, pensó que ver ayuntar a los seres humanos es lo más parecido al infierno. Sobre todo si dura más de la cuenta.

miércoles, 17 de febrero de 2010

29-4-2008 El móvil (v.o.)

Por un absurdo deseo de mi jefa, debía estar en cierto lugar muy temprano. Odio madrugar. Me sienta fatal, pero como me gusta más el dinero, me tengo que joder. Soy de los que usan el móvil como despertador. Con levantarme a las seis sería suficiente.

Son las once de la noche. Será mejor que deje el ordenador y me vaya a dormir, que si no luego no rindo con mi jefa. Cierro los ojos y me quedo dormido en menos de cinco minutos.
Suena el despertador. Es hora de levantarse. Paro la alarma y trato de despejarme. Mis ojos no se comportan demasiado bien recién despertado y me cuesta distinguir la hora en el reloj. Poco a poco me voy despejando y leo asombrado: no son las 6 de la mañana, si no la 1:30. Con razón me costaba despejarme.

Compruebo la hora de la alarma del móvil por si acaso y efectivamente, está programado para activarse a las 6. Incógnitas en mi cabeza que no consigue espantar el sueño por completo. Me vuelvo a dormir hasta las 6. Al tajo, que si no la jefa no me da cariños.

Es un día duro: voy de aquí para allá todo el día y al final no cobro mi “plus de cercanía”. Es todo una mierda. Pero hace buen tiempo y cuando se trabaja fuera se agradece. Llego a las 8 a casa. Estoy cansado pero me conecto un rato para charlar con los amigos y centrarme en mis aficiones. Cuando más relajado y a punto de dormirme estoy, suena el móvil. Un compañero se ha puesto repentina y sospechosamente enfermo y de nuevo debo acudir a mi puesto de trabajo a las seis de la mañana. Programo el móvil otra vez para las seis (me aseguro dos veces por si acaso) y me echo a dormir.

La alarma me sobresalta. Me espabilo en unos segundos y me preparo para levantarme de la cama (esfuerzo ímprobo para mí). Tengo aún el móvil en la mano tras haber parado la alarma. Miro la hora y me cabreo: de nuevo la 1:30. Si no fuera porque lo necesito, tiraría el móvil al suelo aunque se despertara el vecino de abajo.

Manda narices. Compruebo la alarma y de nuevo está programada para sonar únicamente a las 6. Me da que pronto voy a jubilar este trasto y me voy a comprar un 3G de esos. A las seis me levanto y voy a currar como está mandado. Recibo mi dosis de cariño clandestino y vuelvo a casa. Siesta al canto. Al despertar, decido irme a comprarme un móvil nuevo. ¡Por qué no iba a hacerlo después de las gracias de estos días!

Llego a la tienda y tras comentarle a la chica las putaditas con la alarma, me enseña unos cuantos modelos acordes con mi presupuesto, mi contrato, mis puntos y las sonrisas que me tira la muy salida. Me decanto por un flamante Sany Anicson Peta1000. Modelo requetechupidivinodelamuerte que funciona con energía solar y tal.

Al día siguiente, no tengo que trabajar. Así que no pongo la alarma ni nada y me voy a dormir. Y, sí. Sucede lo que esperáis: la alarma de mi nuevo móvil me despierta a la una y media de la madrugada. Y, yo me pregunto entre el hartazgo, el enfado y la somnolencia: qué le he hecho a la tecnología para que me haga estas putaditas. Es igual. Cada noche se repite el mismo suceso y ya no sé qué hacer.

A la semana de comenzar todo esto, me despierto a la 1:30 pero esta vez no ha sonado la alarma. ¡Mierda! Ya estoy programado. No puedo evitarlo. Esto es un sinvivir. No obstante, al poco me vuelvo a dormir. Y, sueño con lo que parece un sitio de montaña. El silencio del paraje me relaja y el rumor del correr de las aguas de un río cercano me llama desde lejos. Supongo que debo acudir. No tengo nada mejor que hacer así que voy.

Allí encuentro sobre una roca un libro. Parecía haber sido leído millones de veces. La cubierta de cartón ajada, las páginas amarillas dobladas y redobladas. Como no tenía nada mejor que hacer, lo abro por la primera página. Los agradecimientos, de lo más cursis, me hacen vomitar hasta el desayuno. Después, para quitarme el mal sabor de boca leo el prólogo de semejante novela.

El primer párrafo dice así:

"Una mañana soleada de abril decidí dar un paseo hasta la montaña. Llegué a un riachuelo y me senté en una roca. En aquel instante me di cuenta de que llevaba una vida extraña y que los robots malvados que veía en mis pesadillas de niño dominan el mundo. Creo que ha llegado el momento de huir a otro lugar y pasar de todos. Que les den. No quiero salvar el mundo, ni quiero se famoso, ni millonario. Sólo quiero vivir una existencia pacífica que me devuelva a mis raíces.".

Después de leer esto, no quiero volver a tocar un libro en mi vida. Acto seguido vomito lo poco que me queda en el estómago. Estoy harto. El personaje del libro es igual que yo. ¿Acaso hay robots dominando el mundo y por eso soy como soy? ¿Acaso soy el salvador del mundo?

Pues como no lo creo, sigo soñando. Veo que allá a lo lejos un camino serpentea montaña arriba y decido recorrerlo. Entonces, suena el móvil. Pero suena en el sueño no en el mundo real.

lunes, 15 de febrero de 2010

29-4-2008 El móvil

Por un absurdo deseo de mi jefa, debía estar en cierto lugar muy temprano. Odio madrugar. Me sienta fatal, pero como me gusta más el dinero me tengo que joder. Soy de los que usan el móvil como despertador. Con levantarme a las seis sería suficiente.

Son las once de la noche. Será mejor que deje el ordenador y me vaya a dormir, que luego no rindo con mi jefa. Cierro los ojos y me quedo dormido en menos de cinco minutos.

Suena el despertador. Es hora de levantarse. Paro la alarma y trato de despejarme. Mis ojos no se comportan demasiado bien recién despertado y me cuesta distinguir la hora en el reloj. Poco a poco me voy despejando y leo asombrado: no son las 6 de la mañana, si no la 1:30. Con razón me costaba despejarme.

Compruebo la hora de la alarma del móvil por si acaso y efectivamente, está programado para activarse a las 6. Incógnitas en mi cabeza que no consigue espantar el sueño por completo. Me vuelvo a dormir hasta las 6. Al tajo, que si no la jefa no me da cariño.

Es un día duro: voy de aquí para allá todo el día y al final no cobro mi “plus de cercanía”. ¡Vaya mierda! Pero hace buen tiempo y cuando se trabaja fuera se agradece. Llego a casa a las ocho. Estoy cansado pero me conecto un rato para charlar con los amigos y centrarme en mis aficiones. Cuando más relajado y a punto de dormirme estoy, suena el móvil. Un compañero se ha puesto repentina y sospechosamente enfermo y de nuevo debo acudir a mi puesto de trabajo a las seis de la mañana. Programo el móvil otra vez para las seis (me aseguro dos veces por si acaso) y me echo a dormir.

La alarma me sobresalta. Me espabilo en unos segundos y realizo un esfuerzo ímprobo para levantarme de la cama. Tengo aún el móvil en la mano tras haber parado la alarma. Miro la hora y me cabreo: de nuevo la 1:30. Si no fuera porque lo necesito, tiraría el móvil al suelo aunque se despertara el vecino de abajo.

¡Manda narices! Compruebo la alarma y de nuevo está programada para sonar únicamente a las 6. Me da que pronto voy a jubilar este trasto y me voy a comprar un 3G de esos. A las seis me levanto y voy a currar como está mandado. Recibo mi dosis de cariño clandestino y vuelvo a casa después de un duro día de trabajo. Siesta al canto. Al despertar, decido ir a comprarme un móvil nuevo. ¡¿Por qué no iba a hacerlo después de las gracias de estos días?!

Llego a la tienda y tras comentarle a la chica las putaditas con la alarma, me enseña unos cuantos modelos acordes con mi presupuesto, mi contrato, mis puntos y las sonrisas que me tira la muy salida. Me decanto por un flamante Sany Enicson Peta1000 modelo divino-de-la-muerte que funciona con energía solar y todo.

Al día siguiente, no tengo que trabajar. Así que no pongo la alarma ni nada y me voy a dormir. Y, sí. Sucede lo que esperáis: la alarma de mi nuevo móvil me despierta a la una y media de la madrugada.

Y, yo me pregunto entre el hartazgo, el enfado y la somnolencia: qué le he hecho a la tecnología para que me haga estas faenas. Es igual. Cada noche se repite el mismo suceso y ya no sé qué hacer.

A la semana de comenzar todo esto, me despierto a la 1:30 pero esta vez no ha sonado la alarma. ¡Mierda! Ya estoy programado. No puedo evitarlo. Esto es un sinvivir. No obstante, al poco me vuelvo a dormir. Y, sueño con lo que parece un sitio de montaña. El silencio del paraje me relaja y el rumor del correr de las aguas de un río cercano me llama desde lejos. Supongo que debo acudir. No tengo nada mejor que hacer así que voy.

Allí encuentro sobre una roca un libro. Parecía haber sido leído millones de veces. La cubierta de cartón ajada, las páginas amarillas dobladas y redobladas. Como no tenía nada mejor que hacer, lo abro por la primera página. Los agradecimientos son de lo más cursis que he leído nunca. Después, comienzo a leer el prólogo, que dice así:

"Érase que se era un humilde conductor que nació, creció y murió bien entrada la noche. Hubo presagios y campanas que le anunciaron su funesto futuro, pero él jamás hízoles caso."

Y justo cuando iba seguir leyendo me desperté con la jodida alarma del móvil. Para variar sonó justo a la hora que lo había puesto, pero eso no evita que me acojone cada vez que recuerdo esta historia.

domingo, 7 de febrero de 2010

[Meme] ¿De dónde proviene mi nick?

¡Muy buenas!

Desde Fabricaldreams me llega este meme. En esta ocasión se trata de contar de dónde salió el nick con el que firmo El Caos en frío. Al igual que ArmiSael, yo también lo saqué de Evangelion (una serie fundamental en mi vida). En mi caso, es el apellido del protagonista (que no de su padre). He usado otros apodos y seudónimos, pero ésa es otra historia.

En cuanto a pasar el testigo a 5 incautos, me temo que como ya no me lee ni el Tato, esto muere aquí salvo que alguien quiera aportar su granito de arena en los comentarios.

¡Saludos malvados!

P.S.:

Para saber más de Evangelion, visitad Rei Liberation Parade.

jueves, 4 de febrero de 2010

Pereza

Tras el choque, el conductor borracho parecía más incoherente que nunca. Quizá creyó al salir de su tugurio favorito que el día se mostraría benévolo con él.

Las muestras que el borrachuzo ése había robado de la escena del crimen y guardado en el bolsillo interior de su chaqueta habían quedado seriamente contaminadas. Tanto que ni él mismo las aceptaría bajo ningún pretexto.

Fue entonces, mientras se arrastraba como podía para alejarse de su coche en llamas, cuando tuvo un momento de lucidez. Cansado, se tumbó boca arriba sobre el frío asfalto. Ahí tirado, mirando aquel extraño cielo naranja, decidió.

Mientras su sangre luchaba por salirse de su cuerpo, el antaño risueño policía pensó que lo mejor era rendirse. El crepitar de su vehículo ardiendo, los gritos de dolor de la pareja que acababa de atropellar, las sirenas lejanas, el humo tóxico... Nada de eso le importaba a estas alturas. Se moría o más bien quería morirse.

El otro había vencido. Demasiado tarde para desandar lo andado.