domingo, 15 de agosto de 2010

Noches

De madrugada, en la cima de aquel monte. Solos. El negro cielo sobre nosotros. El viento refrescante. A nuestros pies, la verde hierba brillante a la luz de las estrellas. Nunca creí que repetir mis hitos de juventud tendría estas consecuencias. Por primera vez, observé el futuro con cierto optimismo. A tu lado.

4 comentarios:

FabricalDreams dijo...

Qué situación más idílica! :D

Ikari dijo...

Ficción me temo.

clicia dijo...

Bah, a veces la realidad supera la ficción.

Ikari dijo...

En esas escasas excepciones, clicia, me alegro de estar vivo.