lunes, 10 de enero de 2011

Limpiando la cara

Hace ya unos cuantos años que no renovaba el aspecto de la bitácora. No descarto cambiar algún detalle más. No obstante, espero que El Caos en frío siga resultando tan cómodo de leer como antes.

¡Un saludo!

sábado, 1 de enero de 2011

Bajo las losas

Tarde o temprano, de una u otra forma, yaceremos bajo las pesadas losas. Dormiremos el sueño eterno, quién sabe si esperando la llamada de algún ser mitológico todopoderoso. Muchos de los que ya descansan no querían ver terminados sus días. Sin embargo, ahí están: depositados en cajas de madera más o menos caras. Todos iguales, todos trajeados y todos pudriéndose. Ante la muerte, no hay clases.

Esas losas han conocido el llanto, el desconsuelo, la infinita pérdida y cierta insana alegría reservada a los seres más mezquinos y abyectos. Cementerios poblados de silencios e injusticias, de sollozos y lágrimas. De deseos. De paz. De historias. De preguntas formuladas con lágrimas sin respuesta posible. De cenizas mecidas al viento. De huesos secos y olvidados. De rabia.

Los camposantos rebosan infamias y lo peor de la burocracia: tumbas alquiladas, nichos de quita y pon, fosas comunes, panteones que se inundan fácilmente, papeles que se traspapelan, muertos que se pierden y ataúdes que se extravían sin motivo aparente. Incluso los vivos podrían perderse en ellos y nadie podría encontrarlos jamás.

Nada extraordinario. En un mundo embotado estos hechos nos dejan tan fríos como los muertos recientes que habitan este lugar. Es un mundo hecho de cicatrices subterráneas, salpicadas aquí y allá de bancos en los que sentarse a llorar mientras los cipreses se cimbrean por la suave e implacable acción del viento.

2011

¡Feliz año nuevo y esas cosas!

El año que echa a andar supondrá el final de una etapa, el comienzo de un nuevo periodo, más de lo mismo, conocer nuevas personas, intercambios variados, desterrar rencillas, reencuentros con personas que salieron de tu vida, hallazgos inesperados, decepciones, alegrías y sorpresas que te cambian la vida para bien o para mal.

Creo que esto resume por completo (¡ja!) lo que nos deparará 2011.

¡Sed mal@s!