viernes, 31 de octubre de 2014

Citas

- Esta web asegura que conocer hombres nunca ha sido tan fácil. Como propaganda es efectiva y te aseguro que no es publicidad engañosa. La he probado, Nerea. Venga, apúntate.



Respiro hondo y accedo a la enésima recomendación de Carmen.



- A ver de qué va esto. Te registras, se suben un par de fotos, se rellena el cuestionario y, ¡listo! Vale, ¡va! A ver qué pongo... Me llamo Nerea. Tengo 30 años. Soy empleada de... de banca. Mido 1'65 metros, peso a ti qué te importa, constitución normal... ¿Aficiones? Umm... Me gusta nadar, hacer esquí acuático, la escalada libre, la esgrima, la petanca, el juego del pulgar, el póquer y el tres en raya. Eh, Carmen, ¿qué crees que debería poner donde me pide que describa al hombre que estoy buscando?

- Describe tu tipo ideal de hombre. ¡Más sencillo, imposible!

- Me refiero a qué funcionaría mejor para atraer a más tíos.

- ¡Joder! Pues, sé poco específica.

- No sé qué poner exactamente.

- Escribe algo genérico. No sé: alto, delgado, musculoso, viajero, muy listo, con barba, escalador como tú...

- ¡Ja, ja! Sabes que no hago nada de eso. Mi único deporte de riesgo es salir con vosotras de vez en cuando y trabajar muy duro como dependienta del Zara.

- ¡Eso da igual! En cuanto vean tus fotos...

- Esas sí son de verdad. Bueno, con algún retoque leve.

- En cuanto te conozcan, les dará igual que no practiques la escalada. Estarán encantados y deseosos de hablar contigo. Un par de mentirijillas no van a ninguna parte. Ya conocerán tus secretos si se hacen merecedores de ello. ¡Venga! Pulsa guardar y tu perfil estará disponible en la web. Ya verás cómo te llueven los admiradores.

- ¿Tú crees? Mira cómo son los perfiles de estas chicas. Casi todas son súperguapas.

- Ya y también hay callos malayos y orcos. Y casi todas han subido fotos de viajes a Tailandia y al Nepal. ¿Y qué? Se han registrado muchas chicas en esta web, sí. Pero hay hombres de sobra para todas. Eres resultona y conocerás a muchos hombres ahí, seguro. Además, ese rollo desesperado atraerá a un montón de tíos.





No puedo reprimir una mueca de triste desaprobación. En mi vida, no es oro todo lo que reluce. Pero estoy satisfecha. Cuando quiero conocer a una persona, me gusta ser yo misma. Valoro mucho la sinceridad y no me gusta nada mentir. Tiendo a desconfiar de primeras y conocer gente a través de las redes sociales me repele. Con lo fácil y sencillo que fue con mi ex-novio. Lo conocí en fiestas de Vitoria. Él iba con sus amigos y yo había ido a la ciudad donde hacen la ley con los míos. Chocamos el uno contra el otro cuando él entraba en el café Dublín y yo salía de él. Íbamos un poco achispados, pero eso no nos impidió disculparnos con extremada educación. Casi sin darnos cuenta, nos quedamos mirándonos embobados y sonrientes, encantados de estorbar en la estrecha entrada del café. Por mucho que nos gritaran y empujaran, nos quedamos unos minutos ahí sonriéndonos como idiotas. Ni me di cuenta de que ambos habíamos dejado tirados a nuestros respectivos amigos para quedarnos charlando hasta las tantas. Así de sencillo. Así de fácil. Estuvimos juntos diez años. Buenos años. Hasta que un buen día me dejó por otra. ¡Cosas que pasan! Ya he llorado más que suficiente y ahora quiero conocer gente nueva, arriesgarme y ver con qué me encuentro. No estoy desesperada aunque Carmen lo piense.





- ¿Tú crees?

- Sigues estando buena. Mirarán esas fotos tuyas y les dará igual que trabajes en el Zara o en Bankia. ¿Qué crees? ¿Que ellos no meten trolas en sus perfiles? Mira el perfil de este tipo, por ejemplo. Normalillo. Treinta y tantos. Fíjate cómo son las fotos que ha colgado: ¡todo Photoshop! Y fíjate cómo éste otro se describe así mismo: ¡qué manera más descarada de darse autobombo! Todos son de lo más normal del mundo y todos mienten.

- De lo más normales... ¡Mira cómo está éste! ¡Qué bueno está! Es como a mí me gustan: alto, guapo, parece simpático, con barba...

- Sí, justo como a ti te gusta.




Espero que a Nerea le vaya bien en esta página web. Reconozco que a mí no me ha ido demasiado bien. Todos los que me han metido ficha son unos cerdos mentirosos. Van buscando sexo solamente. Ya he tenido mi dosis de eso y ahora quiero algo duradero. Por más que busco, no encuentro nada a mi altura. Da igual que sean feos que tíos de revista. Tarde o temprano, se van. ¡Qué asco! No sé. Quizá bajo esta fachada de optimismo sea una amargada. Sin embargo, espero que a Nerea le salga bien y conozca a un buen tío. Ha estado muy jodida estos últimos meses. Es lo que tiene quedarse con el primer tipo del que te enamoras: no estás curtida y todo queda magnificado bajo el estigma de la primera vez para todo. Conoció al idiota de su ex siendo una cría y se han separado hace nada. No sé si es muy consciente de que esos tipos altos que mira embobada en la página web, todos esos guapos barbudos sonrientes, tienen vidas de los más insulsas. La mayoría son unos jodidos sosos. Todos ellos, los feos y los guapos, pueden romperle el corazón en cualquier momento, tanto si tiene cuidado como si no. En fin... Que conozca a alguien nuevo de una vez, pero que no se haga tampoco demasiadas ilusiones. Las expectativas son unas hijas de puta. ¡Que pase página y aprenda eso también de una vez!



- Me gusta.

- Hazle una petición de conversación. Pero tampoco te hagas ilusiones, eh.

- ¡Ay! ¡Se me ha adelantado! ¿Qué le digo?

- Ahora te toca a ti. Yo ya he hecho bastante.

- ¡Gracias por nada!

- ¡Ja! Lo harás bien. Se empieza con un hola. Lo que venga después, es cosa vuestra.

- Está bien.





Espero que Carmen no se equivoque. Y mientras escribo mi primer hola en una web de contactos, experimento de nuevo esa sensación de nerviosismo y alegría, esas cosquillas en el estómago. A ver qué tal sale.

1 comentario:

Rock and Love dijo...

jajaja! :P
Sé que no es un gran comentario, pero después de cierta conversación parecida que he tenido hoy con un amigo, es lo primero que me ha salido.