miércoles, 31 de diciembre de 2014

Cuánto aprendo contigo

Bilbao, a 31 de diciembre de 2014


Hola, Pablo:

Esta idea tuya de cartearnos a mano es un puntazo, aunque siempre estás con lo mismo.

Desde que te conozco buscas pareja desesperadamente. Tu chica te dejó hace cuatro años y te has dedicado en cuerpo y alma a buscar una sustituta. Has probado muchas cosas. Te dejaste barba unos meses porque se ha puesto de moda, pero no te funcionó. Durante el verano, te rasuraste el cráneo. Y tampoco atrajiste a ninguna mujer interesante, aunque estoy segura de que así irías muy fresquito. ¿Te pondrías cremita en la cabeza para que no se te quemara, verdad? También te apuntaste a inglés y te hartaste a los dos días porque no soportabas ni un minuto más estar rodeado de críos. El yoga fue el punto culminante de esta serie de absurdas intentonas. ¡Me parto contigo! ¡Soy incapaz de imaginarte adoptando todas esas posturitas!

Voy a ser totalmente sincera. ¡No te he visto relajado en la puta vida, Pablo! ¿Cómo no vas a acabar con triple hernia discal tras una semana haciendo yoga si siempre estás tenso? Apuesto a que ni tan siquiera te planteas pasártelo bien y disfrutar haciendo lo que sea. ¿Te has visto guapo con barba o con la cabeza afeitada? Seguro que ni tú te veías bien, pero decidiste intentarlo por si sonaba la flauta. Como veo que eres un fanático del cine romántico, te voy a iluminar con mi sabiduría femenina para que dejes de hacer el tonto.

Escogiste todas esas actividades porque esperabas conocer a ese alguien especial que llevas años buscando. Tu terca búsqueda de una sustituta es lo que hace que te pierdas toda la diversión por el camino. ¡No te paras a oler las rosas, mamón! Deberías haberte apuntado a todas esas clases para enriquecerte como persona. Si cambias de imagen, hazlo porque quieres verte mejor. Me cuentas que, en cuanto terminen las fiestas, vas a probar suerte con los bailes de salón porque alguien te ha dicho que se liga mucho y estás deseando confirmárselo. Si al final te apuntas, haz el favor de pasártelo bien para que nadie te quite lo “bailao”.

Si no has encontrado a nadie aún es porque tu “método” apesta. Estar receptivo y disponible no es la panacea. Eres encantador, pero tu actitud habla mal de ti. De acuerdo, todos tenemos malas experiencias. No te lo conté, pero creí haber conocido a un chico interesante hace unas semanas y resultó ser un celoso de mucho cuidado. ¡Ya ves! En todas partes cuecen habas.

Cambiando de tema, ¿nos apuntamos a tirarnos en paracaídas el mes que viene? Seguro que con un buen salto, te relajas del todo. ¡Venga! Será divertido. Ya me dirás.

¡Buen fin de año!


Un beso.

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