martes, 8 de septiembre de 2015

La metamorfosis*

¿Dónde coño están mis gafas? Ah, aquí están. ¡Cojonudo! Una peluca roja horrible, una nariz enorme a juego, la cara pintada de blanco con unas gruesas cejas negras enarcadas, los morros de color rojo putón, un buzo de lentejuelas con botones gigantes azules y zapatos del noventa. ¡Hasta me han dado el cambiazo con estas gafas de notas musicales! ¿Quién habrá sido el hijo puta que me ha vestido de payaso mientras dormía? ¡Con lo que los odio! ¡Mierda! El maquillaje no se va. ¡Venga, joder, que hoy por fin me caso! No hay forma de quitarse el jodido traje. Se ha roto la manga. ¡No puede ser! ¿Otro traje idéntico debajo? Y debajo de ese, ¡otro! ¡Y otro! ¡Y otro, y otro, y otro! ¡Hasta me han pegado los zapatos a los pies! ¡Qué cabrones! ¡No me puedo casar así! ¡Ja ja ja! ¡Tiene gracia! Pero, ¿qué me pasa? ¿Y por qué tengo tantas ganas de irme de fiesta ahora? Perdóname, Almudena.


*Relato publicado originalmente el 1 de septiembre de 2015 en Palabra Obligada.

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